
VBARRE: cómo Vane Vega encontró en el Barre una nueva forma de moverse y de enseñar
Durante años trabajó en comunicación y nunca se consideró especialmente deportista. El Barre apareció en un momento de agotamiento y terminó cambiando su manera de entrenar y también su profesión. Hoy, con VBARRE, Vane Vega desarrolla una forma propia de enseñar el método, en la que la música, la precisión y la capacidad de adaptar cada clase son parte central de la experiencia.
Vane Vega nunca se consideró especialmente deportista.
Estudió Ciencias de la Comunicación y trabajó durante años en el ámbito público y privado. Su profesión le permitió acercarse a personas y proyectos relacionados con el arte, el cuerpo y las emociones, pero durante mucho tiempo su propia vida profesional transcurrió, fundamentalmente, detrás de un escritorio.
Hasta que dejó de sentirse bien ahí.
Vane recuerda una etapa de agotamiento y frustración que la llevó a recuperar cosas que conocía de antes: la música, el baile, el movimiento. Empezó por ella misma, sin imaginar que ese cambio terminaría modificando también su oficio.
Una clase que empezó con un mensaje de WhatsApp
De chica había estudiado durante algunos años danza española y paraguaya. Mucho tiempo después, un grupo de antiguas compañeras volvió a reunirse a través de WhatsApp.
Una de ellas compartió un flyer sobre clases de Total Barre. La descripción hablaba de Pilates, cardio y ballet. Vane guardó la información, investigó el método y, cuando finalmente pudo organizarse, fue a probar una clase.
La reacción fue inmediata.
“Al salir miré a la profesora y le dije: vos no sos consciente de lo que es este método. Todas las personas necesitan conocerlo”, recuerda.
No había sido solamente un entrenamiento exigente. Le llamó la atención lo que ocurría entre la música, la concentración y el movimiento: durante una hora había logrado mantener la atención en lo que estaba haciendo y desconectarse de aquello que quedaba afuera.
Ese efecto terminó siendo decisivo.

De alumna a instructora
Enseñar no formaba parte del plan.
Vane comenzó a estudiar Pilates para comprender mejor el entrenamiento que tanto le interesaba. Entonces, la instructora con la que practicaba quedó embarazada y le propuso reemplazarla.
Aceptó.
A esa experiencia se fueron sumando formaciones y prácticas diferentes: Pilates, Barre, yoga, stretching, movilidad, expresión corporal, danza y disciplinas aéreas. Con el tiempo, ese recorrido comenzó a filtrarse en su manera de construir las clases.
Primero fueron las secuencias. Después, la forma de trabajar con la música, administrar las intensidades, explicar un movimiento y buscar alternativas para cuerpos y niveles diferentes.
Con los años empezó a aparecer una manera propia de enseñar. Esa forma de trabajar terminaría tomando un nombre: VBARRE.
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VBARRE: una identidad dentro del método
Vane es enfática en este punto: no inventó el Barre y VBARRE no pretende presentarse como una disciplina diferente.
El punto de partida sigue siendo el método Barre, que combina movimientos y principios provenientes del ballet, Pilates y yoga con intervalos de trabajo cardiovascular. La barra de ballet es su elemento característico y el entrenamiento integra fuerza, resistencia, flexibilidad, equilibrio, coordinación, movilidad y trabajo de core.
VBARRE es su manera de transmitirlo.
La V viene de Vane y de Vega, pero el nombre terminó identificando también una forma de diseñar las secuencias, utilizar la música, manejar ritmos e intensidades e incorporar aprendizajes de las diferentes disciplinas que atravesaron su formación.
“VBARRE es mi manera personal de entender y transmitir el método Barre.”
No le interesa que una persona simplemente complete una hora de ejercicio. Busca que comprenda lo que está haciendo y que, durante ese tiempo, cuerpo y atención estén en el mismo lugar.

Una clase grupal, un proceso personal
En una misma clase puede haber personas que llevan meses entrenando y otras que están frente a una barra por primera vez.
Para Vane, que todas hagan exactamente lo mismo no es necesariamente una señal de que la clase haya funcionado.
Las secuencias son progresivas y ofrecen diferentes opciones de dificultad e intensidad. Su tarea, explica, es mostrar esas posibilidades para que cada persona pueda reconocer cuál corresponde a su cuerpo en ese momento.
“Las clases son grupales, pero el proceso es personal”.
La propuesta tampoco exige experiencia previa en ballet, Pilates o yoga, ni llegar con determinado nivel de fuerza, coordinación o flexibilidad. Esas capacidades, justamente, forman parte de lo que se entrena.
“Las mejores clases no son aquellas en las que todas van al unísono, sino aquellas en las que al finalizar la persona se siente segura, desafiada y exitosa en su propio nivel.”
Cuando existen lesiones diagnosticadas, cirugías u otras condiciones específicas, Vane establece un límite claro: solicita indicación o autorización médica antes de comenzar.
“Soy instructora y puedo acompañar sus procesos, pero es fundamental que acudan a profesionales del área”, explica.

La música no es un fondo
Una clase de VBARRE dura alrededor de 60 minutos y avanza de manera progresiva.
Comienza con movilidad articular y una entrada en calor. Después aumenta la intensidad y distribuye el trabajo entre piernas, brazos, glúteos, core, equilibrio, coordinación y movilidad.
La barra de ballet es, en palabras de Vane, “la estrella de la clase”. Según la propuesta pueden aparecer también pelotas, bandas, bloques o pequeñas mancuernas.
La música no está ahí simplemente para acompañar: organiza ritmos, secuencias e intensidades.
El método, además, puede salir del estudio.
Cuando no dispone de barras móviles, Vane adapta la clase al lugar. Ha utilizado sillas y también barandas en eventos al aire libre. En una actividad realizada en el Puerto de Asunción, por ejemplo, la propia arquitectura del espacio terminó incorporándose al entrenamiento.
Al final, la intensidad baja. La respiración recupera su ritmo. Las alumnas proyectan el pecho hacia arriba.
Vane las aplaude.
Más allá del resultado físico
Una de las preguntas que más recibe es cuánto tiempo hace falta para empezar a notar cambios en el cuerpo.
Vane evita las promesas rápidas.
Sabe que allí intervienen la constancia, el descanso, la alimentación y todo aquello que sucede durante las horas que una persona pasa fuera del salón.
Hay otro cambio que, dice, suele aparecer mucho antes: la manera en que alguien termina una clase.
Habla del ánimo, de la confianza que produce aprender algo nuevo, de cumplir pequeños desafíos y de esa hora en la que la atención deja de dispersarse hacia afuera y se concentra en el movimiento.
Para ella, esa experiencia forma parte del entrenamiento tanto como el trabajo físico.

Hacerle lugar al Barre en Paraguay
Desde que comenzó a enseñar, Vane tuvo un objetivo concreto: que más personas pudieran conocer el método Barre en Paraguay.
Por eso sus clases no quedaron atadas a un único espacio. Las llevó a estudios, casas, distintos barrios y eventos, adaptando elementos cuando era necesario sin perder la estructura de la práctica.
Esa multiplicación de propuestas es también lo que observa hoy alrededor del bienestar en Paraguay.
Cuando conoció Wellvi, recordó aquellas pequeñas guías impresas que años atrás reunían restaurantes, bares y lugares para salir. Solo que la agenda cambió: hoy también incluye estudios, clases, movimiento, alimentación, actividades al aire libre y experiencias que antes podían resultar mucho más difíciles de encontrar reunidas en un mismo lugar.
“En Paraguay hay muchísimo talento y personas trabajando y formándose con pasión en distintas áreas del bienestar.”
Vane llegó a aquella primera clase de Barre sin considerarse deportista y después de años trabajando en comunicación. Salió diciendo que más personas tenían que conocer lo que acababa de probar.
Con el tiempo decidió enseñarlo.
Después, hacerlo a su manera.
Y cuando alguien le dice que todavía no tiene fuerza, coordinación o flexibilidad suficiente para empezar, su respuesta es mucho más breve:
“Por todo eso, te espero en la barra.”

Dónde encontrar a Vane Vega
Estos son los días y horarios compartidos por Vane al momento de esta nota. Como las grillas pueden modificarse, recomendamos confirmar previamente disponibilidad y cupos con cada espacio.
NOBU Pilates Club – Barrio Jara
Pilates Barre: lunes, miércoles y viernes a las 8:30 y 12:30.
NOBU Pilates Club – Distrito Perseverancia
Pilates Barre: martes y jueves a las 8:30, 12:30, 16:45 y 17:55.
Academia Evolución – zona Boggiani / Identificaciones
Método Barre: lunes y miércoles a las 18:30.
Encontrá Academia Evolución en Instagram
CUMANA Wellness Club
Barre Flow: martes y jueves a las 19:30 y sábados a las 11:30.
Saga Gym
Body in Motion: lunes, miércoles y viernes a las 10:30.
Body in Motion es otra propuesta desarrollada por Vane, enfocada en el trabajo de flexibilidad, movilidad y fuerza.
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