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arrow_backContenidoSalud mental7 de octubre de 2026

Salud mental en Paraguay: no hace falta tocar fondo para pedir ayuda

Ansiedad, agotamiento, problemas de sueño y una frase que se repite en consulta: “hago todo lo que tengo que hacer, pero no estoy bien”. La psicoterapeuta Larissa Gustafson Corina explica cuándo consultar, qué señales no conviene minimizar y cómo acompañar a alguien que atraviesa una crisis.

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Una persona puede trabajar, estudiar, cuidar de otros, cumplir con sus responsabilidades y, aun así, no estar bien.

Es algo que Larissa Gustafson Corina, psicoterapeuta y directora general del Centro Especializado en Psicoterapia (CEP), escucha con frecuencia en consulta.

“Funciono, hago todo lo que tengo que hacer, pero no estoy bien”, resume al describir a personas que mantienen su vida cotidiana mientras atraviesan un nivel importante de malestar interno.

entrevista
“La salud mental no puede evaluarse únicamente en función de si una persona sigue siendo productiva o puede cumplir con sus obligaciones”. — Larissa Gustafson Corina

La conversación cobra especial relevancia ante el Día Mundial de la Salud Mental, que se conmemora cada 10 de octubre. La Organización Mundial de la Salud recuerda que la salud mental está atravesada por factores individuales, familiares, sociales y estructurales: lo que ocurre en el trabajo, en casa y en el entorno también importa.

No hace falta esperar a una crisis

Entre los motivos que Gustafson observa con mayor frecuencia aparecen ansiedad, síntomas depresivos, problemas de sueño, estrés, agotamiento, dificultades para regular las emociones, duelos, conflictos en los vínculos, autoexigencia y sobrecarga.

Para saber cuándo consultar, propone mirar menos si el problema parece “lo suficientemente grave” y más cuánto está interfiriendo en la vida cotidiana.

Si comienza a afectar el sueño, la alimentación, el trabajo, los estudios, los vínculos o la capacidad de disfrutar, merece atención. También cuando una persona lleva demasiado tiempo intentando resolver una situación y continúa encontrándose con los mismos patrones.

“No necesitamos esperar a estar en una crisis para consultar”, señala.

Consultar antes no significa convertir cualquier momento difícil en un diagnóstico. Significa reconocer cuándo el malestar empieza a ocupar demasiado espacio.

equipo

Equipo del CEP

El estigma todavía retrasa la consulta

“Debería poder resolverlo solo”. “No estoy tan mal como para ir al psicólogo”. El temor a consultar con psiquiatría o a necesitar medicación sigue formando parte de las barreras.

Gustafson observa que muchas personas llegan después de sostener durante meses —incluso años— ansiedad, tristeza, agotamiento o conflictos familiares. Aunque las generaciones más jóvenes hablan de salud mental con mayor naturalidad, todavía persisten prejuicios frente a la atención psicológica y psiquiátrica.

La OMS también advierte que el estigma y la discriminación siguen dificultando que muchas personas reciban la atención que necesitan.

Reducir ese estigma no implica etiquetar cualquier malestar como enfermedad. Implica poder hablar de sufrimiento psicológico y consultar a un profesional sin asociarlo automáticamente con debilidad, fracaso o gravedad extrema.

Pedir ayuda es una parte. Poder acceder a ella es otra

El acceso también importa.

El Mental Health Atlas 2024 de la OMS registra para Paraguay 1,2 psiquiatras y 5,8 psicólogos por cada 100.000 habitantes dentro de la fuerza laboral de salud mental. También muestra una integración todavía limitada de los servicios de salud mental en la atención primaria.

A la disponibilidad de profesionales se suma el costo. Un tratamiento suele requerir continuidad y, en algunos casos, combinar psicoterapia, evaluación psiquiátrica y medicación. No todas las personas pueden sostener ese proceso. Markdown pegado

Gustafson propone por eso ampliar la mirada:

“Cuando hablamos de salud mental, no podemos preguntarnos solamente ‘¿qué le pasa a esta persona?’, sino también ‘¿qué está pasando en su contexto?’”.

Los hábitos ayudan, pero no reemplazan un tratamiento

Dormir adecuadamente, hacer actividad física, descansar, alimentarse bien y mantener vínculos significativos son factores protectores.

Pero no cumplen la misma función que un tratamiento cuando existe un problema clínico.

Gustafson advierte que decirle a una persona con depresión que debería poder sentirse mejor haciendo ejercicio, meditando o “pensando positivo” puede agregar culpa a una situación que ya es difícil.

“Los hábitos son parte del cuidado. La psicoterapia y, cuando está indicada, la medicación son intervenciones terapéuticas. No cumplen exactamente la misma función”.

Psicología y psiquiatría tampoco compiten entre sí. Dependiendo de cada situación, pueden ser complementarias.

TRATAMIENTO

Suicidio: preguntar directamente no “da ideas”

Hablar de suicidio sigue generando temor. Uno de los mitos más persistentes es que preguntar directamente puede empeorar una situación.

La evidencia indica lo contrario. La OMS señala que preguntar a una persona si está pensando en suicidarse no provoca esa conducta y que hablar abiertamente puede facilitar que exprese lo que está atravesando.

“Preguntar directamente por el suicidio no ‘mete ideas en la cabeza’. Puede abrir un espacio para que una persona que está sufriendo hable de algo que quizás no sabía cómo expresar”. — Larissa Gustafson Corina.

Entre las señales que requieren atención menciona hablar de querer morir o no querer seguir viviendo, expresar desesperanza intensa, sentirse una carga, aislarse, despedirse de manera inusual, entregar pertenencias importantes o asumir conductas de riesgo. Pero hace una precisión importante: no siempre hay señales visibles. Markdown pegado

Según la OMS, más de 720.000 personas mueren por suicidio cada año en el mundo.

Acompañar sin intentar convertirse en terapeuta

Cuando alguien preocupa, el primer impulso suele ser encontrar rápidamente qué decir. No siempre es lo más útil.

Frases como “no es para tanto”, “tenés todo para estar bien” o “hay gente que está peor” pueden minimizar lo que la otra persona está atravesando. Escuchar, preguntar y tomar en serio el sufrimiento suele ser un mejor punto de partida.

Acompañar tampoco significa asumir solo la responsabilidad.

Si existe intención suicida actual, un plan concreto, acceso a medios para llevarlo a cabo, un intento reciente o no es posible garantizar la seguridad de la persona, se necesita evaluación urgente. No debería permanecer sola mientras se consigue asistencia.

En Paraguay, la Línea 155 Salud Mental del Ministerio de Salud brinda asistencia gratuita, confidencial y de cobertura nacional las 24 horas, todos los días del año.

AMIGAS

Hablar de salud mental también fuera del consultorio

Parte de la prevención consiste en acercar información confiable antes de que aparezca una crisis.

En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, el Centro Especializado en Psicoterapia (CEP) realizará el 10 de octubre una jornada gratuita y abierta al público.

Las charlas abordarán autocompasión y mindfulness, relación con la comida, regulación emocional en adolescentes y prevención del suicidio, con profesionales del centro. La participación es gratuita y los cupos son limitados.

Ver información e inscripción en Wellvi

Antes de tocar fondo

Para Gustafson, hay una idea que debería quedar después de esta conversación:

“No necesitamos esperar a tocar fondo para ocuparnos de nuestra salud mental”.

Reconocer que algo no está bien, poder ponerlo en palabras y saber dónde buscar atención puede cambiar el curso de una situación antes de que llegue a una crisis.

Si vos o alguien cercano atraviesa una crisis de salud mental en Paraguay, podés comunicarte gratuitamente con la Línea 155 Salud Mental, disponible las 24 horas. Ante un riesgo inmediato para la vida, buscá atención de urgencia y permanecé con la persona mientras se gestiona la asistencia

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